Hay profesiones que parece que pueda ejercerlas todo el mundo por haber nacido, como ha sido el caso de la educación: parece ser la buena voluntad es suficiente para permitir que una persona pueda ejercerla. Es una situación a la que urge decirle BASTA!, especialmente por parte de los profesionales que nos dedicamos a este ámbitos y que, realmente, somos profesionales.
En la educación reglada hay un control férreo sobre la titulación que tienen los profesionales que entran en ella, y en la intervención socioeducativa se está intentando afinar, aunque sigue siendo un saco roto donde caen profesionales de cualquier ámbito que suene a educación. Pero lo que sucede en la educación continua es algo ya excesivo, en donde cualquier persona pueda dar clase.
Recordemos que muchas de las empresas que se dedican a dar formación a los trabajadores son consultorÃas, y que la palabra educación, plan, curriculum (no vitae, sino educativo) les suena lejano, o no les suena directamente. En muchos casos son personas sin titulación, o si la tienen no tienen nada que ver con la educación quienes la están dando. Es imprescindible que esto se dé a conocer. Porque si se requiere un ingeniero, pongamos el ejemplo, para dar tal o cual curso, deberÃa trabajarse con él aspectos didácticos o exigÃrsele una titulación análoga al CAP. EL diseñar un material didáctico no es una broma, y da lo mismo que sea para un adulto, pero hay profesionales que están preparándose para ello y ven como no les queda hueco en el mundo laboral por un excesivo intrusismo que, a la vez, está desacreditando el mismo por no conocerlo.
Personalmente creo que urge, y ya, una regulación en este campo, y que deberÃa empezar a promocionarse a los profesionales de la formación continua y de la orientación laboral, que tienen su titulación correspondiente y su experiencia, para ser ellos quienes lideraran la formación a los trabajadores, o se encargaran de preparar a quienes van a formar.











El intrusismo está a la orden del dÃa, el problema es que no la valore quien la tiene que valorar, y que se prime que un “intruso” lo haga más barato. Como la calidad nos da igual.. asco de paÃs
Personalmente creo que para frenar este punto, las administraciones que dan subvenciones a las empresas para formación continua deberÃa tener estos requisitos en cuenta, porque hay más de un caso de personas si cualificación formando a personas con muchas más cualificación, sin formación docente siquiera, y todo ello con dinero público