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Educación no formal, Sistema Educativo

Prevenir siempre sale más barato

La inversión en educación es un tema fundamental en estos momentos. Hay que observar que la primera frase dice invertir en educación. Y empecemos desde ahí. La educación, por mucho que quieran vendérnoslo de esa forma, no es un gasto, es una inversión. Y una de las cualidades de las inversiones es que al principio hay que hacer un desembolso que a la larga nos ahorra dinero. Y hacer esto en educación es ahorrar dinero en un futuro. Y el ejemplo lo tenemos en la calle hoy en día.

Por desgracia el índice de fracaso escolar que existe es muy alto, dejando a un número importante de personas sin acceso a las titulaciones que a su vez les proyectará a un futuro laboral. Por otro lado existen dos tipos de equipos que trabajan de forma preventiva para apoyar más este objetivo:

- Los PCPIs o programas de garantía social recogen a los alumnos que han fracasado en el sistema educativos y les orienta a que logren obtener la titulación mínima por la que acceder a un puesto de trabajo, así como se les prepara en una profesión específica a la vez que se trabajan temas personas y habilidades necesarias para enfrentarse al mundo real.

- Los educadores familiares como los educadores de calle, cada uno en su ámbito de actuación, tienen una labor importante de detectar problemas antes de que sean graves y ayudar a que los menores puedan acogerse a los recursos que mejor se adapten a sus necesidades. Esta detección temprana y un acompañamiento personalizado se traducen en un éxito en la intervención.

Todos estos programas, así como el propio sistema educativo con sus profesionales (más allá de los docentes) tienen un coste, y no especialmente bajo porque quienes trabajan en ello son profesionales cualificados, con una preparación específica. Sí, pero si no los hubiera, ¿a qué costes nos tendríamos que enfrentar? El aumento de la exclusión social es un precio que no se puede permitir una sociedad ni en términos éticos ni en términos económicos. Un país que aspira estar entre las grandes potencias mundiales no puede vender a sus ciudadanos como mano de obra sin cualificar, sino que debe presumir de una ciudadanía preparada y activa. Quizás algunos no terminen de verlo, pero es porque no ven la realidad. Un político con verdaderas aspiraciones para su país ha de tener una amplitud de miras lo suficientemente alta como para querer lo mejor para sus votantes. Echar a una gran parte de esa ciudadanía a la cuneta no es la forma de conseguirlo.

Y, por otro lado, estos servicios que he comentado son todos preventivos, lo cual, prevenir, SIEMPRE sale más barato que curar. O si no pongamos un ejemplo: ¿Qué sale más caro: invertir en campañas y profesionales en tema de la drogodependencia o crear comunidades para tratar a personas que han caído en el mundo de las drogas? Además, cuando una persona está fuera del sistema, recordemos que tampoco aporta al mismo, en materia económica. Con estos mensajes, y huyendo ya de lo que sería la ética, sólo quiero incidir que si estamos hablando de austeridad, debemos ser inteligentes y cortar de algo porque cueste dinero, puede acabar costándonos más dinero, y el futuro como ciudadanía. Y a ese tipo de cosas, mejor no jugar.

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